Golpea a mis pies espuma blanca
y trae el agua cristalina,
se que la brisa marina
llega a purificar mi alma.
Inhalo la sal,
siento la calma, bendita cura,
y admirando con ciertos celos
a las olas siempre seguras;
me enseñan su figura
medio oculta bajo un velo.
Un rayo despide la madrugada
e ilumina el pasado,
en viejas caminatas
en la arena, tatuada;
llega otra ola de sol dorado
poco a poco la arrebata.
Arena renovada
bajo pisadas suaves.
¿Felicidad o Agonía?
A cada huella tal vez
la historia de otro día.
Camino sobre la arena,
perdiéndome en el olvido.
Bajo mis plantas,
bajo mis yemas,
la historia de un desconocido...
similares a las mías,
y a sitios por donde anduve.
Una ola me rocía
con su salado perfume.
Llega a asustarte
no ver las pisadas
en la arena dorada.
Llega a asustarte
perderte en la nada.
Y me sumerjo en las dunas.
Trechos de soledad.
¿Quién está a tu lado?
¿Quién te dice la verdad
en el camino olvidado?
El sol a mi espalda
de pronto frente a mi;
su alma triste, navegante,
en una corriente atrapada,
sumergido en la nada
mientras pienso en ti.
Mi ruta de arena
mojada por instantes.
¿Vale la pena?
Me sabe a no-importante.
La marea se torna
en natural azulejo.
La pluma, el aire, mis compañeros.
En el árbol reposa el aviso
que acabó viniendo a menos.
Pisadas de gente,
gente que ha partido,
por mas que las sigo
no tiene sentido.
Pasos de extraño...
ni son tuyos
ni son para mí.
Mi pie plantado en su espacio
un pasado ajeno
no puede vivir.
Undefined.
Undefined.
14 ene 2012
23 oct 2011
Menos dias
Una noche de un invierno próximo estarás solo en casa, no habrá mas sonido que el de tu respiración y el de tus dedos en el teclado... y quizás algo más. De pronto un sonido romperá la quietud: el teléfono suena. "Numero no disponible". Contestas. No escuchas nada así que te acercas el auricular del teléfono mas al oído. Escuchas una respiración agitada al otro lado. Tu corazón se acelera. Un susurro ronco te dice "Menos días". Te quedas allí sentado sin saber que pensar. Decides regresar a tu computadora... tienes una solicitud de amistad. Aceptaras, sin saber muy bien la razón . Decides ver quien es asi que abres el perfil. Tu corazon se detiene al ver la foto de perfil. Eres tu, de pie en tu habitacion, con el telefono pegado al oido...
M̴͖̻̻̖͎̜̞̬̯̏ͯ̅͑̎͢e̸̸̬̰͈̦̠̜̘̝̘̳̥̓͌ͭ̀̐͛͑̕͞͞ͅn͖͇̝̻͚̰͍̈̀͑̑̂͜o̶̝̙͕̠̺͍̩̳̯̥͕̪̻̊͐̍̅̔̚̚͘͞s̡̛̛̙̘̩͉͚͒̐ͯ̃̃ͯ̊ͩ͊̈̊ ̷͋̐̀ͣͪ͗̿̃ͩ͋҉̘͚̤̥͕͍͕̥̪̥̞Ḑ̶̟͙̩̺̝̤̠̞͖̲̭ͣͨ͐ͪ̆͛ͮ͋̏ͮ͌ͣ͛̆̽́͘í̷̦̙̣͙̙̗͐ͩ͊̒͟a̙̭͚̘̝͔͉̼̦̋ͣ̈͛ͪ́̕s̢̢͖̺͕̤͍̻̻̜͋ͧ̄̉͑̆͗̒͐̊ͫ̄͆̑ͥͤ̐̚
̨̨̟̥̼̺̯̠̞̑ͯ̒̌̐͋͝
M̴͖̻̻̖͎̜̞̬̯̏ͯ̅͑̎͢e̸̸̬̰͈̦̠̜̘̝̘̳̥̓͌ͭ̀̐͛͑̕͞͞ͅn͖͇̝̻͚̰͍̈̀͑̑̂͜o̶̝̙͕̠̺͍̩̳̯̥͕̪̻̊͐̍̅̔̚̚͘͞s̡̛̛̙̘̩͉͚͒̐ͯ̃̃ͯ̊ͩ͊̈̊ ̷͋̐̀ͣͪ͗̿̃ͩ͋҉̘͚̤̥͕͍͕̥̪̥̞Ḑ̶̟͙̩̺̝̤̠̞͖̲̭ͣͨ͐ͪ̆͛ͮ͋̏ͮ͌ͣ͛̆̽́͘í̷̦̙̣͙̙̗͐ͩ͊̒͟a̙̭͚̘̝͔͉̼̦̋ͣ̈͛ͪ́̕s̢̢͖̺͕̤͍̻̻̜͋ͧ̄̉͑̆͗̒͐̊ͫ̄͆̑ͥͤ̐̚
̨̨̟̥̼̺̯̠̞̑ͯ̒̌̐͋͝
29 jul 2011
Sólo en casa
Miré por enésima vez por la ventana, a la derecha de mi cama y bien arriba, donde no alcanzo, en ella vi lo mismo que había visto antes: Un cielo nocturno, nublado y sin estrellas, en el que la luna menguante no era más que una mancha borrosa en esa inmensa negrura.
“Es tarde. Creo que ya deberían haber llegado”
Mi vista regresó a la televisión, donde estaba una de esas caricaturas groseras que, como dice mi mamá, –Los niños buenos como tu no deben ver, porque es como meterte porquería en el cerebro.- Si mamá y papá me encuentran viéndolo estaría metido en un buen problema, probablemente algo así como: “¡Sin televisión por una semana!, ¿No…?¡Esto no está a discusión Ronald-Matthews” Por alguna razón mi papa siempre dice mi nombre completo como si fuera una sola palabra cuando me regaña por algo, a lo mejor el abuelo le hacía lo mismo y por eso él piensa tiene que hacerlo también (Creo que me puso el nombre de abuelo para desquitarse un poco, como si le gritara a él en lugar de a mi).
“Déjalos que se tarden lo que quieran, su aniversario es solo una vez al año”
Sentí algo moviéndose y rugiendo dentro de mí, a la altura del ombligo, esas cosas que se ven como si fuesen gusanos gigantes en los libros y en las películas… ¡Oh, claro! Intestinos… o tripas. Esos órganos que tenemos dentro.
Mamá había dudado en dejarme sólo cuando, en último minuto, la niñera llamó para cancelar. Pero papá había insistido en que no podían olvidarse de lo que habían estado planeando por tanto tiempo. Además no necesitaban pagarle a una adolescente para que fuera a ver televisión si yo ya me podía hacer cargo por mí mismo. –Ya no es un bebé.- Y tiene razón, ya no soy un bebé y puedo hacerme cargo de mi mismo en algunas cosas, aunque en otras no tanto; cocinar, por ejemplo… Al menos no sin quemarme o con alguien vigilándome de cerca, valla suerte la mía, el cereal se había terminado esa mañana, pero mamá había comprado pan, aunque solo había de ese queso anaranjado que no me gusta. Aun así cuando ese sonido de mis tripas regresó ya no aguanté más y fui a la cocina.
El pasillo estaba oscuro, la luz que emanaba el televisor encendido solo iluminaba un par de metros y mas allá, la penumbra total hasta llegar a la cocina, desde donde la luz de la calle entraba, dibujando sombras entre los arbustos. Di el primer paso hacia la cocina lentamente, cerré la puerta, no me gusta dejar las puertas abiertas, reinó tal oscuridad que ni siquiera alcanzaba a ver el final de mi brazo. Me quedé parado, totalmente inmóvil, no sé cuánto tiempo tardaron mis tripas en recordarme por qué había salido. Caminé rápido a la cocina y una vez allí moví mi mano nerviosamente por la pared a mi derecha, buscando el apagador, lo encontré. No recordaba que estuviera tan abajo… la luz cubre la cocina y tengo que cubrirme la cara para no sentir el dolor en mis ojos. Espero a que mis pupilas se acostumbren a la luz que pasa a través de mis parpados cerrados.
Hice el sándwich y me lo comí allí mismo rápidamente, no quería tener que hacer el trayecto por el pasillo más veces de las necesarias, la verdad es que me asusta un poco la oscuridad… la verdad algo más que un poco, ya sé que los monstruos no existen y que todos los niños de la escuela (Hasta Tom y Mike, mis mejores amigos) se reirían de mi si lo supieran. Pero simplemente no me agrada no poder ver lo que tengo enfrente. Creo que incluso lo odio. Odio esa oscuridad que convierte a los sonidos más inocentes en las pisadas y alaridos de monstruos o demonios. Si hay un ruido no puedes saber de dónde viene, como me pasó entonces.
“¿Qué fue eso?” Pensé mientras limpiaba las migajas de la mesita de la cocina. ¿Qué había sido? Quizá fue solo mi imagi… ¡Ahí estaba de nuevo! Un extraño chirrido que mis oídos ubicaron fuera de la cocina, en la calle, miré por la ventana. Nada. De pronto algo se movió allí entre los arbustos, corrí enseguida hacia mi cuarto lo más rápido que pude, intentando alejar aquello de mi mente.
“¡Un gato! Seguramente fue un gato”
Aún así cerré la puerta tras de mí, y cerré los ojos un instante los ojos, sumiéndome en la más profunda oscuridad. Me di la vuelta y busque la perilla, la encontré de inmediato. Le di vueltas al seguro, lo hice tan rápido que por poco le doy más de tres vueltas, recuerdo una vez hace dos años, le di cuatro vueltas por jugas con ella y se cerro, Papá casi tuvo que tirarla abajo antes de darse cuenta de que no iba a funcionar, así que tuvieron que pedir ayuda al vecino (mucho mas delgado que papá) para que entrara por la pequeña ventana. Recuerdo que todo el tiempo mamá estuvo junto a la puerta diciendo que todo iría bien, aunque creo que era ella la que estaba nerviosa. Desde entonces papá siempre decía que había que cambiarla, pero eso aun no había ocurrido. Caminé a mi cama a esperar a que llegaran. En el momento en que mi cabeza toco la almohada un shock se sintió en mi mente haciéndome incorporarme.
“No estaba encendida la televisión cuando me fui”
Un clic se hizo audible.
“¡La cuarta vuelta de la cerradura!”
Sin poder moverme vi como una figura se acercaba en la oscuridad desde un lado de la puerta. En unos segundos estaba tan cerca que podía ver sus ojos, oler su aliento; siento sus manos sujetándome por los hombros. Su aliento es asqueroso.
-Buenas noches, Ronnie- Susurra.
Cuando los Matthews llegaron, alrededor de la una menos cuarto se encontraron con la puerta de su casa abierta. Ella corrió a la cocina para avisar a la policía, le dijo a su esposo que fuera a ver si Ron estaba bien. El caminó hacia el cuarto, se agacho al ver en el suelo un papel que llamo su atención. Leyó mientras oía a su esposa hablar por el teléfono y caminaba lentamente.
“Es tarde. Creo que ya deberían haber llegado”
Mi vista regresó a la televisión, donde estaba una de esas caricaturas groseras que, como dice mi mamá, –Los niños buenos como tu no deben ver, porque es como meterte porquería en el cerebro.- Si mamá y papá me encuentran viéndolo estaría metido en un buen problema, probablemente algo así como: “¡Sin televisión por una semana!, ¿No…?¡Esto no está a discusión Ronald-Matthews” Por alguna razón mi papa siempre dice mi nombre completo como si fuera una sola palabra cuando me regaña por algo, a lo mejor el abuelo le hacía lo mismo y por eso él piensa tiene que hacerlo también (Creo que me puso el nombre de abuelo para desquitarse un poco, como si le gritara a él en lugar de a mi).
“Déjalos que se tarden lo que quieran, su aniversario es solo una vez al año”
Sentí algo moviéndose y rugiendo dentro de mí, a la altura del ombligo, esas cosas que se ven como si fuesen gusanos gigantes en los libros y en las películas… ¡Oh, claro! Intestinos… o tripas. Esos órganos que tenemos dentro.
Mamá había dudado en dejarme sólo cuando, en último minuto, la niñera llamó para cancelar. Pero papá había insistido en que no podían olvidarse de lo que habían estado planeando por tanto tiempo. Además no necesitaban pagarle a una adolescente para que fuera a ver televisión si yo ya me podía hacer cargo por mí mismo. –Ya no es un bebé.- Y tiene razón, ya no soy un bebé y puedo hacerme cargo de mi mismo en algunas cosas, aunque en otras no tanto; cocinar, por ejemplo… Al menos no sin quemarme o con alguien vigilándome de cerca, valla suerte la mía, el cereal se había terminado esa mañana, pero mamá había comprado pan, aunque solo había de ese queso anaranjado que no me gusta. Aun así cuando ese sonido de mis tripas regresó ya no aguanté más y fui a la cocina.
El pasillo estaba oscuro, la luz que emanaba el televisor encendido solo iluminaba un par de metros y mas allá, la penumbra total hasta llegar a la cocina, desde donde la luz de la calle entraba, dibujando sombras entre los arbustos. Di el primer paso hacia la cocina lentamente, cerré la puerta, no me gusta dejar las puertas abiertas, reinó tal oscuridad que ni siquiera alcanzaba a ver el final de mi brazo. Me quedé parado, totalmente inmóvil, no sé cuánto tiempo tardaron mis tripas en recordarme por qué había salido. Caminé rápido a la cocina y una vez allí moví mi mano nerviosamente por la pared a mi derecha, buscando el apagador, lo encontré. No recordaba que estuviera tan abajo… la luz cubre la cocina y tengo que cubrirme la cara para no sentir el dolor en mis ojos. Espero a que mis pupilas se acostumbren a la luz que pasa a través de mis parpados cerrados.
Hice el sándwich y me lo comí allí mismo rápidamente, no quería tener que hacer el trayecto por el pasillo más veces de las necesarias, la verdad es que me asusta un poco la oscuridad… la verdad algo más que un poco, ya sé que los monstruos no existen y que todos los niños de la escuela (Hasta Tom y Mike, mis mejores amigos) se reirían de mi si lo supieran. Pero simplemente no me agrada no poder ver lo que tengo enfrente. Creo que incluso lo odio. Odio esa oscuridad que convierte a los sonidos más inocentes en las pisadas y alaridos de monstruos o demonios. Si hay un ruido no puedes saber de dónde viene, como me pasó entonces.
“¿Qué fue eso?” Pensé mientras limpiaba las migajas de la mesita de la cocina. ¿Qué había sido? Quizá fue solo mi imagi… ¡Ahí estaba de nuevo! Un extraño chirrido que mis oídos ubicaron fuera de la cocina, en la calle, miré por la ventana. Nada. De pronto algo se movió allí entre los arbustos, corrí enseguida hacia mi cuarto lo más rápido que pude, intentando alejar aquello de mi mente.
“¡Un gato! Seguramente fue un gato”
Aún así cerré la puerta tras de mí, y cerré los ojos un instante los ojos, sumiéndome en la más profunda oscuridad. Me di la vuelta y busque la perilla, la encontré de inmediato. Le di vueltas al seguro, lo hice tan rápido que por poco le doy más de tres vueltas, recuerdo una vez hace dos años, le di cuatro vueltas por jugas con ella y se cerro, Papá casi tuvo que tirarla abajo antes de darse cuenta de que no iba a funcionar, así que tuvieron que pedir ayuda al vecino (mucho mas delgado que papá) para que entrara por la pequeña ventana. Recuerdo que todo el tiempo mamá estuvo junto a la puerta diciendo que todo iría bien, aunque creo que era ella la que estaba nerviosa. Desde entonces papá siempre decía que había que cambiarla, pero eso aun no había ocurrido. Caminé a mi cama a esperar a que llegaran. En el momento en que mi cabeza toco la almohada un shock se sintió en mi mente haciéndome incorporarme.
“No estaba encendida la televisión cuando me fui”
Un clic se hizo audible.
“¡La cuarta vuelta de la cerradura!”
Sin poder moverme vi como una figura se acercaba en la oscuridad desde un lado de la puerta. En unos segundos estaba tan cerca que podía ver sus ojos, oler su aliento; siento sus manos sujetándome por los hombros. Su aliento es asqueroso.
-Buenas noches, Ronnie- Susurra.
Cuando los Matthews llegaron, alrededor de la una menos cuarto se encontraron con la puerta de su casa abierta. Ella corrió a la cocina para avisar a la policía, le dijo a su esposo que fuera a ver si Ron estaba bien. El caminó hacia el cuarto, se agacho al ver en el suelo un papel que llamo su atención. Leyó mientras oía a su esposa hablar por el teléfono y caminaba lentamente.
Queridos Matthews:Mientras la señora Matthews colgaba el teléfono oyó un amargo grito del cuarto de su hijo. Un grito hecho de las más puras aflicciones y dolores de la vida.
Lamento comunicarme con ustedes de esta forma. También quería decirles
lo mucho que lo siento, en serio, no piensen mal de mí, por favor. No soy un hombre malo, simplemente este es mi medio de vida. Supongo que entenderán que en este mundo es difícil seguir adelante. No piensen en esto como en la perdida de un hijo, piensen mejor en cuántos niños enfermos, moribundos y sin esperanzas para el futuro podrán vivir gracias a él. Sé que es difícil, pero por favor véanlo de esa forma. Lo siento mucho. Yo no decidí ser traficante de órganos.
Firmado: J.N.
PD: Feliz Aniversario
23 abr 2011
Los Chaneques
Los has oido nombrar tambien ¿No es cierto?. Tienen muchos nombres: Chaneques, duendes, otras culturas los llaman Trolls. ¿¡Te has creido lo que te han dicho de ellos!? Mucha gente culpa a los chaneques de lo que pierden, pero la mayoria no sabe lo que son los chaneques realmente, cuando mucho saben lo traviesos que pueden llegar a ser. Ni siquiera son pequeños. No tienen una forma propiamente. Podria decirse que no tienen nada... bueno, solo tienen ganas de jugar, son como niños... pero esa es la unica relacion que tienen con los niños. Pero si un niño viera la forma que tenian esos duendes juguetones antes de que aquel antiguo conjuro los volviese invisibles a los ojos de los hombres probablemente haria una unica cosa: Gritar.
De esto ultimo no me pregunten a mi. No hablaré. Y tampoco anden preguntando por ahi... pocos lo han visto y a ninguno de ellos le gustaria tener que recordarlo. Pocos soportaron esa vision marcada por siempre en su mente. Aunque la mayoria de la gente de este mundo tiene suerte, una suerte que solo unos pocos desfortunados comprenden, solo los incautos que voltaron a ver esa sombra que asomaba a una esquina y de pronto lo vieron, por solo algunas centesimas de segundo, pero eso basta. Cambias.
Tu tienes suerte. Mucha mas de la que crees. Ellos pasaran por alli mientras lees esto y no pensaras los horriles demonios que caminan por tu habitacion viendote, estan en todas partes. Te ven desde el sofa, desde el techo, puede que incluso desde tu pantalla. Solo quieren jugar. Son como niños buscando llamar tu atencion para que formes parte de sus juegos. Solo quieren que seas parte de su grupo.
Una sola advertencia: Si un dia algo desaparece en tu casa, sin importar lo que sea (Unas llaves, el control remoto, la tapa de el frasco que recien destapaste) y sin importar cuanto lo necesites no te apresures demasiado a buscarlo. Dicho de otro forma: ¡No juegues con el chaneque! Solo quieren que seas uno de ellos. Y pueden hacerlo. No digas que no te lo advertí.
Una ultima cosa: No mires detras tuyo... los chaneques se enfadan si los descubres haciendo una travesura.
De esto ultimo no me pregunten a mi. No hablaré. Y tampoco anden preguntando por ahi... pocos lo han visto y a ninguno de ellos le gustaria tener que recordarlo. Pocos soportaron esa vision marcada por siempre en su mente. Aunque la mayoria de la gente de este mundo tiene suerte, una suerte que solo unos pocos desfortunados comprenden, solo los incautos que voltaron a ver esa sombra que asomaba a una esquina y de pronto lo vieron, por solo algunas centesimas de segundo, pero eso basta. Cambias.
Tu tienes suerte. Mucha mas de la que crees. Ellos pasaran por alli mientras lees esto y no pensaras los horriles demonios que caminan por tu habitacion viendote, estan en todas partes. Te ven desde el sofa, desde el techo, puede que incluso desde tu pantalla. Solo quieren jugar. Son como niños buscando llamar tu atencion para que formes parte de sus juegos. Solo quieren que seas parte de su grupo.
Una sola advertencia: Si un dia algo desaparece en tu casa, sin importar lo que sea (Unas llaves, el control remoto, la tapa de el frasco que recien destapaste) y sin importar cuanto lo necesites no te apresures demasiado a buscarlo. Dicho de otro forma: ¡No juegues con el chaneque! Solo quieren que seas uno de ellos. Y pueden hacerlo. No digas que no te lo advertí.
Una ultima cosa: No mires detras tuyo... los chaneques se enfadan si los descubres haciendo una travesura.
9 mar 2011
Lejos de aqui
De vez en cuando es necesario partir; a veces sin saber a donde se va, otras sabiendolo. El viaje que hice este fin de semana fue de esta ultima clase aunque no por eso menos emocionante, podria decirse que fue volver a donde todo comenzó. Esta vez fue similar a la primera ocasion en que fui a ese sitio, de hecho ocurrieros algunas casualidades, si hay que llamarlas de alguna manera. Empezaré por el comienzo: El lugar al que fui no está demasiado lejos de mi hogar, una hora aproximadamente. Ahí encontre hace mucho tiempo (Casi parece una vida pasada) a alguien que resulto ser yo. Fue raro y hasta hace algunos dias no tenía forma de describirlo, ahora la tengo. La mayoría de la gente que conozco ha caminado en la playa, yo tambien, ellos lo han hecho tambien. Todos los que han caminado por la playa se han volteado para ver sus huellas en la arena, de acuerdo; antes solía pensar que yo seguía sus huellas en la arena, huellas que el viento y la marea alta se habian encargado de ir borrando. Hasta hace poco se me ocurrio que no era esto lo que ocurria, sino que el daba mis pasos antes de que yo los diera. ¿Confuso? Me lo imagino.
Volviendo a este lugar, ya deben de suponer que está junto al mar. No mencionaré el nombre de este sitio, no solo por que no quiero, tambien por que este blog no le hace publicidad a empresas privadas (Salvo ciertas excepciones)... Esta vez quien aparecío en este sitio fue Black "El Perdido", y su apodo tiene un origen muy sencillo: Estaba perdido. El hacer por un completo extraño lo que alguien no hizo por ti te hace pensar, te hace preguntarte cosas, trae de nuevo el "Y si hubiera...". El viejo pospretérito, el inutil posprtérito.
Solo te sirve para ahogarte en ese mar de dudas, que la lluvia de tinta poco a poco llena. Triste fin, sin la verdad azomandose por el horizonte que te rodéa.
Hablando de prosa barata, he escrito bastante durante este viaje. Lo se. ¿Quien va a escribir a un sitio donde puedes nadar y todo aquello? Alzo la mano para sacarlos de su duda. El cuento es de lo mas raro que he escrito, para empezar porque los primeros cuarenta segundos ocupan gran parte de la introduccion a la historia. Una introduccion de casi diez paginas de mi pequeña libreta (De diciemre para aca he escrito casi la mitad de ella, solo como comentario)
Claro, no fue el unico escrito que ocupo mi mente divagante.
Todo se irá subiendo aqui poco a poco durante los proximos dias.
El viento lo trae consigo, esta escrito.
De pronto se me ocurre una respuesta que decido lanzar al aire a modo de posdata y despedida: ¿En donde se esconden las palabras cuando alguien las necesita?
10 feb 2011
Preguntar es humano
Ok, para empezar he aqui una advertencia, esto es distinto a todo lo que hayan leido aqui; no solo es no-ficcion, es no literatura. Es un proyecto de "autoayuda" (por mucho que deteste este termino, de hecho no lo llamaria de esta forma si no fuese a mi a quien intento ayudar.) con el cual espero compartir mi pseudo-filosofia con ustedes. Es lo mas cercano a un diario que hay en las notas diarias... la mayoria de los temas que he tratado hasta ahora en este proyecto son bastante subjetivos por lo que he aqui la segunda advertencia: No les pido que compartan mi opinion (bastante narcisista e incluso nihilista en algunos aspectos) pero si les solicito que sean tolerantes con ella y con su autor. Sin nada mas que decir por el momento, doy pie de entrada al texto.
¿Cual es la pregunta correcta? ¿Puede que esta sea la solución a tus problemas? Algunos dicen que saberlo todo es una irreverencia hacia la propia humanidad, el expresar este deseo es visto por algunos con algo semejante a como probablemente un padre católico vería a alguien que sube al púlpito de pronto y en mitad de la misa para gritar "¡Me cago en Dios!". No voy a negar que hasta cierto punto sea un insulto y una infidelidad hacia la mentalidad mas generalizada en la actualidad con respecto a lo que es bueno y malo, pero hay algo que debo argumentar. Y es que si blasfemar en un templo y ser infiel a una mentalidad son acciones malas sería aun peor una infidelidad hacia ti mismo; y sin lugar a dudas no querer saber quien eres es una infidelidad hacia ti mismo.
Todo individuo pensante tiene deseos de saber quien es, en muchos casos para conocer la respuesta a la siguiente pregunta obvia, que a menudo vendría a ser ¿Qué tengo que hacer?... en algunos casos después de esta vendría el gran ¿Cómo?
Formulare ahora una pregunta y le solicito que se la responda a si mismo de la forma mas sincera que pueda y de ser posible que escriba o recuerde bien esta respuesta, que supongo será monosílaba. "Al saber quien soy en forma plena, ¿Continuarán siendo tan importantes las preguntas anteriores como lo son ahora?
En mi opinión (que, lamento en insistir, no tiene usted obligación alguna de compartir si no quiere) la respuesta seria un gran No
Naturalmente les daré mis motivos para que empiecen a conocer desde ahora un poco mas sobre mi. Según lo que yo pienso, pensamientos formados de mi percepción sobre lo que he visto, leído, oído y hablado en mis 16 años de vida, no hay mas respuesta que este enorme "No" que ven allí arriba porque hay en esta vida algo que todos queremos. ¿Cual es la estación sentimental a la que todo individuo pensante desea llegar? La felicidad. El conocimiento de nuestra personalidad (tanto en un plano individual como en uno recíproco) nos trae felicidad al facilitar la toma de decisiones y al no temer ser como crees ser. Sí, el conocernos y , si fuese necesario cambiar algún aspecto innecesario y negativo de nuestro Yo, nos permite estar preparados para un estado de felicidad.
Es necesario que todos recordemos que, hasta cierto punto repitiendo lo ya dicho, el ser pensante es también un ser cambiante; esto puede llegar a causar que nuestra percepción personal anteriormente certera se convierta en una percepción errónea en algún aspecto. Si dichos cambios resultan ser positivos nuestra mejor opción es adaptarnos a ellos; en caso contrario puedes darte el permiso de cambiarlos, recordando siempre que el ser pensante no es un ser perfecto.
Existe quien declara que la condena del ser pensante es la de no poder alcanzar nunca la felicidad, información que no puede clasificarse mas que de incorrecta. Cualquier barrera que nos impida alcanzar la felicidad por medio de la autoconciencia no son mas que pequeños obstáculos en el camino. Cualquier impedimento puedes destruirlo, pues el mismo no estaba allí antes de que llegaras.
26 ene 2011
La Literatura
Olor conocido,
Una frase que levita;
desconoce que habita
en el lugar prohibido.
Dice la verdad siempre,
su autenticidad es tal,
que incluso cuando miente
nos dice la verdad.
Una frase que levita;
desconoce que habita
en el lugar prohibido.
Dice la verdad siempre,
su autenticidad es tal,
que incluso cuando miente
nos dice la verdad.
ZAP
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